Las pulverizaciones producen gotas que alcanzan el contacto con las plantas. Según Himel, sólo el 25% del volumen aplicado llega a las plantas.
Estas gotas pueden ser grandes o pequeñas.
Gotas grandes descienden rápidamente estando menos expuestas a la evaporación y deriva. Como inconveniente, tienden a rebotar o deslizarse sobre las hojas.
Gotas pequeñas mejoran la cobertura y penetración en el cultivo. Por su menor peso y mayor superficie relativa, están más expuestas a la deriva y evaporación.
El objetivo de la aplicación es lograr un tamaño de gota tal, que permita reducir los volúmenes de aspersión y obtener la mayor uniformidad posible, evitando gotas muy pequeñas o muy grandes.
El tamaño de las gotas se expresa en micrones (una milésima de milímetro). El perfil de pulverización de un pico se compone de un gran número de gotas de diferente tamaño.

El Diámetro Volumétrico Medio (DVM) expresa el tamaño de gotas que divide la aspersión en dos volúmenes iguales que contienen gotas más grandes o más chicas a dicho tamaño.
El proceso de formación se da por el paso del líquido a cierta presión a través de las pastillas (parte del pico que determina la cantidad de flujo, el tamaño y la distribución de las gotas).
El tipo de pastilla a elegir depende de diversos factores:
Tipo de producto a emplear
Modo de acción del producto
Momento de aplicación
Cobertura buscada
Condiciones ambientales
Dentro de los tipos de pastillas encontramos:

Tipo Cono Hueco: se utilizan para conseguir una buena penetración en el canopeo del cultivo, sin importar la deriva que pueda producirse. Básicamente están orientadas para la aplicación de insecticidas y fungicidas, aunque también se pueden utilizar en aplicaciones de herbicidas postemergentes cuando la maleza está cubierta por el cultivo.
Abanico plano: son las de mayor difusión para la aplicación de herbicidas. Producen una aspersión plana con gotas de 100 a 500 micrones en forma de abanico invertido.
Cono Lleno: producen un cono de aspersión lleno con gotas de gran tamaño, siendo aconsejable para la aplicación de herbicidas que requieren ser incorporados.
Volumen de aplicación determina para equipos terrestres de botalón el volumen recomendado de aplicación. El mismo por sí sólo no brinda certeza en el tratamiento si no se toman en cuenta el tamaño de la gota, la cobertura lograda y la uniformidad de aplicación. De lograrse un determinado número de impactos (gotas / cm²) de tamaño cercano a los 200 micrones, el volumen será de menor importancia. La cantidad de impactos necesarios para el accionar del producto difiere según la función del producto, su accionar y de la adversidad considerada. Se pueden generalizar los siguientes valores:
| Fitosanitario | Nº de gotas / cm² | CV |
| Herbicida sistémico | 20 – 30 | 30% |
| Herbicida de contacto | 30 – 40 | 30% |
| Insecticida / Funguicida sistémico | 20 – 30 | 70% |
| Insecticida / Funguicida de contacto | 50 - 70 | 50% |
CV se refiere al Coeficiente de Variabilidad, medida de la uniformidad de la deposición obtenida por el ajuste de las boquillas en el botalón (cuanto más precisas sean las aplicaciones se requerirá de límites cada vez más bajos).
Calidad de aplicación hace referencia a la cantidad de activo depositado sobre el target con una determinada cobertura y persistencia del producto en una forma absorbible sobre la superficie foliar.
Dentro de los distintos métodos para controlar la calidad de aplicación, encontramos la utilización de tarjetas hidrosensibles.
Estas permiten estimar:
Distribución de la aplicación: permiten determinar si el solapado es correcto como también verificar la llegada del producto al fondo del surco.
Densidad de gotas por unidad de superficie: permite evaluar la cantidad de impactos y de esta manera ver si se adecua a la recomendación para el fitosanitario en cuestión que estamos aplicando.
Tamaño de gotas: el tamaño medio de las mismas permite inferir qué proporción de impactos se depositan sobre el target y cuánto se pierde por deriva o chorreado.
En el caso del control de malezas, las tarjetas deberán ubicarse al mismo nivel que las malezas a controlar, siendo importante observar un adecuado número de repeticiones para obtener una muestra representativa.
La evaluación se realiza por observación visual, mediante la utilización de lupas especiales o comparando con una cartilla de tamaño patrón.
| Diámetro de gota (μ) | Gotas / cm² |
| 10 | 19099 |
| 20 | 2387 |
| 50 | 153 |
| 100 | 19 |
| 200 | 2.4 |
| 400 | 0.3 |
| 1000 | 0.02 |
Es aquella parte de la aspersión que no alcanza el blanco objeto del tratamiento, ya sea por caer fuera del área a tratar (exoderiva) o por caer dentro del área pero no sobre el blanco (endoderiva).
Afectan la misma:
Características de la aspersión: a través del tamaño de las gotas.
Equipo y técnicas de aspersión
Condiciones atmosféricas: viento, humedad y temperatura ambiente. Pueden establecerse como límites críticos, temperatura no mayor a 25º, humedad relativa superior al 60% y velocidad no superior a los 10 km / h.
Una vez que las gotas alcanzan la superficie foliar deben depositarse y permanecer sobre ellas. Esto depende de dos aspectos: tamaño de gota y características de la superficie de contacto de la hoja.
Como ya dijimos, las gotas grandes caen con mayor velocidad, rebotando y cayendo al suelo o deslizándose sobre las hojas mezclándose con otras para finalmente caer.
Las gotas pequeñas tienen mayor adherencia por su menor peso, y al quedar por cierto tiempo suspendidas, penetran en el canopeo impactando no sólo en el haz, sino también en el envés de las hojas, tallos y otras estructuras.
En cuanto a la superficie foliar, podemos distinguir:
Características morfológicas de la hoja: presencia de ceras que producen escurrimiento y coalescencia de gotas por resbalamiento, pilosidades que evitan el contacto con la epidermis.

Efecto de la deposición de las gotas sobre distintos tipos de superficie foliar: (1) pubescente – (2) cerosa – (3) no cerosa (Fuente: Herbicide Mode of Action, Kansas State University – Cooperative Extension Service)
Como usualmente el vehículo de aplicación es agua, producen efectos de alta tensión superficial haciendo que las gotas adopten forma esférica y tiendan a rodar. Para ello, la utilización de surfactantes disminuyen la tensión haciendo que la gota adopte una posición más achatada favoreciendo la adherencia por mayor contacto.


Angulo de contacto de la gota sobre la superficie foliar en Quínoa (1) y Gramón (2), sin y con agregado de 0.1% de surfactante (Fuente: The leaf surface of major weeds, Sandoz Agro Ltd.)
Presencia de rocío (lavado), stress hídrico (incrementa el espesor de las capas cerosas) y polvo (inactivación del activo).
En tratamientos donde se busque un efecto de contacto y penetración se requerirá gotas de menor tamaño y mayor número de ellas que en aplicaciones con productos sistémicos.
Una asignatura pendiente. Trabajo elaborado por el Ing. Agr. Pedro Daniel Leiva del INTA Pergamino en el que hace hincapié en la importancia de la participación técnica para lograr una buena calidad de aplicación de fitosanitarios.
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